¿Cuánto dinero se podría pagar por una idea?

Sí, has leído bien. Imagina que necesitas una idea para cualquier reto personal o profesional. ¿Cuántos euros pagarías a quien te la proporcionase y bajo qué condiciones?money-256314_640

Antes de que respondas a esta pregunta me gustaría reflejar un par de antecedentes que quizás ofrezcan visión de conjunto: 

  1. ¿Alguna vez has escuchado a alguien que “protegía” fervientemente su idea? Como dice Fernando Trías, se trata en muchas ocasiones del emprendedor “Gollum” que exclama sobre su idea “es mío, es mi tesoro”, “no quiero contársela a nadie para que no me la roben”. 
  2. Por otra parte, ¿no es cierto que también estamos muy habituados a oir a grandes empresarios y emprendedores que las ideas realmente no valen nada, que lo que cuenta es la ejecución de la misma? Esta afirmación se la hemos oido recurrentemente a todo tipo de personas, desde profesionales con perfil de business angel o capital riesgo (p.ej: Luis Martín Cabiedes) hasta empresarios de gran éxito (p.ej: James Caan en UK).

A mi humilde modo de ver ambos dos tienen razón en sus planteamientos porque las ideas SÍ tienen un valor implícito, aunque cuando se quedan en un mero pensamiento su valor radica únicamente en la liberación de la mente.

Demos un paso atrás para poner contexto a la generación de ideas, con algunos ejemplos. Muchas veces el concepto de generar ideas queda puramente circunscrito a un grupo de 4-5 personas alrededor de una mesa con muchos post-its en una pizarra, pero sinceramente creo que esto es como decir que el iPhone es lo que es por su pantalla táctil. Sí, y no. De la misma forma que hay muchas cosas más de valor en el iPhone, la generación de ideas es mucho más que los anteriormente citados post-its.

Es por ello que a continuación me gustaría profundizar un poco más en el proceso de generación de ideas y el valor de estas últimas:

  1. Las cuentas claras: idea = innovación + valor. Así de simple.
  2. Una idea vive: las ideas forman parte de un ciclo de vida. De la misma manera que antes del iPhone a Steve Jobs le entregaron un prototipo del iPad (lo confesó en una de sus últimas apariciones en All Things Digital), las ideas tienen una maduración, una evolución. Dicha evolución se esquematiza en la figura siguiente.Ciclo de idea
    1. Dato: uno puede contar con algún dato interesante, como por ejemplo que las personas que tenemos smartphone lo miramos un promedio de 150 veces al día (Fuente: Kleiner Perkings). Pero este dato no es más que eso, un número interesante.
    2. Pensamiento: a partir de ese dato podríamos tener un pensamiento ligado a lo interesante que podría ser enseñar a gestionar el teléfono a futuro para evitar que acabemos colapsados por las múltiples notificaciones que llegan (especialmente aquellos adictos al Whatsapp).
    3. Idea: el pensamiento anterior podría derivar en la idea de la creación de un App que filtrara las notificaciones en función de las palabras utilizadas en las mismas (p.ej: mensajes con las palabras triste o “hasta arriba de trabajo” podrían requerir mayor atención por nuestra parte versus mensajes con “mira que chorrada”).
    4. Idea desarrollada: un emprendedor podría analizar cómo se podría programar este App y cuantificar económicamente si habría un modelo de negocio para monetizar la misma.
    5. Idea implantada: se podría lanzar un pequeño prototipo de esta idea y eso tendría todavía más valor porque se podría comprobar con datos de mercado si realmente esta idea podría tener cierto éxito o si, por contra, necesitaría modificaciones. El App sería perfectamente descargable de las plataformas Android y Apple.
    6. Idea reinventada: si desde luego esta idea acabara implantada sería más que factible que alquien decidiera crear un nuevo producto o servicio basado en la App anterior. Por ejemplo, un sistema de call center que redirigiera al cliente al operador más adecuado en función de las palabras y tonalidad que se hubieran utilizado en la llamada inicial.
  3. Valor: éste crece a medida que las ideas avanzan en su ciclo de vida. Parece evidente, pero muchas veces le damos mucho valor a uno u otro eslabón de la cadena y nos olvidamos de los pasos previos y posteriores. Por ejemplo, el reconocimiento con huella dactilar de los smartphones es una idea fenomenalmente bien implantada y que ha llegado después de muchos otros pasos de la gran revolución móvil y la necesidad de protección con claves de nuestros terminales.
  4. Las ideas se documentan: este es el último concepto que incluyo pero, como se dice el mundo anglosajón “last but not least“, ni muchísimo menos. Una idea debe expresarse en algún medio de documentación, bien sea texto, imagenes, sonido, video o una combinación de todas las anteriores. La documentación de la idea es esencial que esté enfocada al medio e intelocutor al que va dirigida. Así, uno no puede vender una idea en una multinacional con unos dibujos en una servilleta (salvo que “mandéis mucho”) y una idea basada en emociones quizás deba contarse en video. La elección de uno u otro medio, y la ejecución de esta documentación, es esencial para la divulgación y venta de la idea.

Pero volvamos al principio y te planteo muy sinceramente la pregunta: ¿cuántos euros, más o menos, estarías dispuesto tú a pagar por una idea? (imagina que tuviera el formato de algunas de las que aparecen en rootgood u otro formato que puedas necesitar).

Estaré encantado de recibir comentarios a este post o correos electrónicos a ernesto.lluch1974@gmail.com. Por supuesto también estaría encantado de que hablemos de posibles necesidades de ideas que puedas tener.

Fuente de la imágen: Jarmoluk

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One Reply to “¿Cuánto dinero se podría pagar por una idea?”

  1. La idea me parece muy buena. En el sector público hay gente muy capaz que no puede ser más productiva porque el actual sistema no premia la productividad individual ni en equipo sino que la penaliza.
    En todo caso, creo que para ser operativo el modelo debería tener en cuenta tres aspectos:
    – Debería ser un “juego de suma cero”. El incremento presupuestario por aumento de productividad de uno debería equilibrarse con un decremento en el presupuesto del otro. De lo contrario habría que aplicar presupuesto adicional para el total del sistema público, cosa que parece poco factible en el actual contexto
    – Discrepo en utilizar el nº de horas como unidad de equivalencia. Cualquiera que conozca el sector público habrá visto auténticos expertos en fichar horas que no sirven para nada en el mejor de los casos. Creo que habría que buscar entregables e indicadores de gestión y resultados equiparables entre administraciones con competencias similares y generar el mercado de intercambio a partir de ahí
    – Para que haya una mínima posibilidad de poner esto en marcha creo que hay que plantearlo en instancias a nivel europeo
    Enhorabuena por la iniciativa y espero que se concrete algún día más pronto que tarde.

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